EL AJO Y SUS PROPIEDADES

El ajo, nombrado también “la rosa aromática” por una buena razón. Ha sido venerado en Egipto por sus cualidades medicinales, y muy apreciado en la cocina italiana, india y asiática.

Estrechamente relacionado con la cebolla, el ajo es una raíz bulbosa con una innegable fragancia penetrante.

Fue mencionado en los documentos históricos que datan desde hace 5,000 años, antes de que su fama impregnara el resto del mundo conocido.

Hoy en día, China, Corea del Sur, India, España y los Estados Unidos son los principales en cuanto la producción del ajo. No sólo presta una deliciosa complejidad a los alimentos, pero supuestamente posee un beneficio legítimo para muchas enfermedades.

El ajo fresco tiene beneficios nutricionales superiores a la de cualquier tipo de procesamiento, ya sea picado y refrigerado, o seco en hojuelas.

Los bulbos de ajo enteros se mantendrán frescos durante un mes si se almacenan correctamente, preferiblemente lejos de la luz solar en un recipiente destapado.

El ajo también contiene 17% del valor diario de vitamina B6, y el 15% en vitamina C, y a la vez proporciona buenas cantidades de calcio, fósforo y selenio.

Numerosos estudios sobre el ajo demuestran su increíble potencial para la salud en casi todas las áreas del cuerpo, desde la eliminación de metales pesados ​​hasta la prevención de numerosas enfermedades, como el resfriado común, endurecimiento de las arterias, la gangrena, e incluso disminuye el proceso de envejecimiento.

Estudios Sobre el Ajo

Mientras que el ajo se ha reconocido como un alimento saludable por los defensores de la medicina natural y convencional, un estudio señaló sus cualidades combatientes y preventivas contra varios tipos de cáncer, como el de colon, estómago, pulmón, colon-rectal, y posiblemente el cáncer de mama.

Otro estudio documentó el uso de ajo fresco, ajo en polvo, y el aceite de ajo utilizado en todo el mundo durante varios siglos para proteger contra infecciones bacterianas, virales, parasitarias, para reforzar el sistema inmunológico, impedir el crecimiento de tumores, y eliminar los radicales libres de las células con sus capacidades antioxidantes.2

Los estudios han demostrado una relación entre el ajo y la eliminación de metales pesados ​​en el cuerpo, como el plomo, mercurio, cadmio y arsénico.

Un estudio mostró una disminución significativa en el contenido de plomo debido a la dosis de extracto de ajo concentrada en el hígado, riñones, cerebro, y los huesos, lo que sugiere que el ajo podría ser utilizado para quelar o eliminar del cuerpo las peligrosas concentraciones de plomo.

Autor entrada: Grimardy Antonelly

Nutricionista, investigador, amante de las buenas cosas y seguir de la vida

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